Autor: David Grooms
Fecha: 08.07.2019
La frecuencia de las asincronías ha sido objeto de estudio y se calcula que se producen como mínimo una vez en al menos la mitad de los pacientes que reciben ventilación mecánica durante más de 24 horas. Las dos asincronías más comunes son el disparo ineficaz (perdido) y el disparo doble (
El método principal para diagnosticar el disparo doble es la observación y evaluación de las formas de onda escalares del respirador. Una forma de onda escalar es cualquier variable cuyo desarrollo se muestra a lo largo del tiempo. La mayoría de los respiradores mecánicos permite ver normalmente la presión, el flujo o el volumen a lo largo del tiempo. Para simplificar aún más el análisis de estas formas de onda, en algunos respiradores se puede ver la presión esofágica (una estimación de la presión pleural) a lo largo del tiempo. Más abajo se muestran capturas de pantalla de las formas de onda de un respirador para ilustrar los pasos que permiten identificar correctamente un problema de disparo doble. En la figura 1 se muestran formas de onda de presión, flujo y volumen comunes que revelan la existencia de un fenómeno de disparo doble durante una ventilación invasiva. En un principio, un ojo no entrenado no es capaz de diagnosticar este fenómeno ni tampoco de determinar correctamente el origen del problema. Este problema, que suele confundirse con que el paciente está generando activamente una segunda respiración (Respiración 2) tras el suministro de una respiración temporizada mecánicamente (Respiración 1) o porque está «hambriento de aire», puede acabar provocando efectos adversos graves derivados de la ventilación mecánica si esta continúa. En consecuencia, se recomienda realizar un análisis más exhaustivo, que puede realizarse a través de una manometría esofágica para comparar y contrastar la presión pleural y los cambios de flujo y de presión en la vía aérea del respirador. Otro de los ejemplos de abajo (donde aparece un respirador en el que se muestran los valores escalares de tiempo de flujo y presión) apunta sutilmente a un posible problema de disparo doble, pero también podría confundirse con un esfuerzo inspiratorio activo adicional (figura 2). La incorporación de la forma de onda escalar de la presión esofágica (forma de onda Pes‑Paux) revela que, de hecho, existe un problema de disparo doble, dado el posterior suministro de respiraciones durante un mismo esfuerzo inspiratorio activo (véase la reducción de la presión pleural en la figura 3).
La diferenciación y clasificación del tipo de disparo doble también plantean ciertas complicaciones a pie de cama. Varias investigaciones en curso sugieren que el disparo doble se puede clasificar en tres tipos distintos (
Diversos datos han puesto de manifiesto que suele haber un retraso en la activación del disparo en la fase preinspiratoria de entre 0,07‑0,13 segundos (
Las causas más comunes del disparo doble son una discrepancia entre los tiempos inspiratorios de la respiración mecánica y los tiempos inspiratorios neurales, y un nivel de presión de soporte insuficiente con unos impulsos respiratorios elevados (